El cliente necesitaba gestionar su operación con un equipo de colaboradores trabajando en el campo. El problema: no tenían forma de comunicarse con la central y toda la carga de datos se hacía a mano, en fichas de papel. Eso significaba demoras, información dispersa y trabajo duplicado.
La solución
Desarrollamos una app a medida y equipamos a cada colaborador con una tablet. Hoy cargan la información directamente desde el campo, de forma digital, y quedan comunicados con la central en todo momento.